miércoles, 2 de enero de 2013

Dos conceptos: Caridad y Esperanza


Luis Enrique Peñuelas Carrillo
haguen1386@hotmail.com


Antes de comenzar, voy a delimitar las pesrpectivas desde las que se abordará el concepto de caridad. En primera instancia tendremos un acercamiento teológico, particularmente desde la escolástica y segundo, desde la psicología transpersonal, donde tendrá mayor peso el enfoque de la escuela jungiana. En tercer lugar, utilizaremos la epistemología de la complejidad, para poder realizar reflexiones transdisciplinarias. El cuarto enfoque tendrá su origen en la ontología, específicamente desde la perspectiva de Hegel a la lectura de Pérez Soto.


Quisiera comenzar por dar el primer argumento que condensa todo el hilo lógico:


"La esperanza engendra la caridad"


Ahora iniciaré a desglozar el discurso argumentativo con el enfoque escolático, para posteriormente ligarlo al enfoque ontológico. Posteriormente utlizaremos a la psicológico transpersonal como puente entre la ontología y la teología.


Primeramente, Santo Tomás de Aquino parece equiparar amor con caridad, por la forma como maneja el concepto de caridad, como ejemplo pongo esta cita (aunque es recomendable para verlo mejor, consultarla completa ) donde se encuentra definiendo la Ley del amor divino "Lo que hace la caridad en tercer lugar es ser una defensa en la adversidad. Al que posee la caridad ninguna cosa adversa lo dañará, es más, se convertirá en utilidad: A los que aman a Dios todo les sirve para el bien (Rm 8, 28); aún más, incluso al que ama le parecen suaves las cosas adversas y difíciles, como entre nosotros mismos vemos tan manifiestamente." (Tomas de Aquino, 1985: 26-29).

Sin embargo, en otros escritos donde acota el concepto de caridad, la distingue claramente del concepto de amor, definiéndola así:

- Primero: Como cierto amor, el cual recibe de la naturaleza de la potencia y cuyo acto es poder reflejarse sobre sí mismo, lo cual es causado "porque, siendo el objeto de la voluntad el bien, universal, todo lo que se contiene bajo la razón de bien puede caer bajo el acto de la voluntad" (Tomas de Aquino, 2000).

- Segundo: La sigue describiendo como algo más que amor, pues la caridad tiene razón de amistad, y por amistad se ama de 2 formas: 1.-Como se ama a un amigo, para el cual queremos el bien, 2.-Como se ama el bien que queremos para el amigo. (Ídem)

- Tercero: Continúa delimitando se definición, que es aquel bien, que deseamos a todos lo que amamos con caridad. (Ídem).


Por supuesto, cabe mencionar que el concepto de caridad es abordado de forma mucho más profunda y compleja en diversos capítulos que tratan el tema, por mencionar algunos capítulos únicamente de la Segunda Parte II de la Suma Teológica, tenemos los capítulos 23,24,25 y 26, de los cuales tomamos algunos argumentos del capítulo 25 "Objeto de la caridad".


Continuando con el hilo discursivo, mencionaremos otro acercamiento al concepto de caridad desde Santo Tomás de Aquino, ahora relacionado al concepto de amor divino. Contextualizando la argumentación de Santo Tomás, dentro de su escrito sobre la Ley del amor divino, mencionaremos que la caridad causa en el hombre 4 cosas deseables (Tomás de Aquino, 1985: 26-29):

1.-Causa en el ser humano, vida espiritual

2.- Es causa del cumplimiento de los mandatos divinos

3.- Es una defensa en la adversidad

4.- Lleva a la bienaventuranza


Para explicar el argumento es preciso profundizar en los puntos 1 y 2.

1.- Causa en el ser humano, vida espiritual. El que ama está en el amado; el que ama a Dios lo tiene dentro de sí; agrego, y quien ama Dios está en él; es decir, quien llegue a amar, estará siendo en ese momento el que es amado, como conversión del que ama al que está siendo amado como espejo de sí mismo primero, y como amado de Dios. El sustento de Santo Tomás es el siguiente pasaje de las Escrituras "Quién permanece en el amor, permance en Dios y Dios en el" (1 Jn 4,16). Luego, el que ama se transforma en el amado; si amamos a Dios nos hacemos y nos hace divinos; agrego, si amamos nos hacemos divinos; es decir, el amor transforma al que ama en el amado mismo, lo cual lo vuelve a su vez divino por Dios. El pasaje utilizado por Santo Tomás para argumentar teológicamnete es "El que se une al Señor es un espíritu con Él" (1 Co 6,15) (Santo Tomás, 1985: 26-29).

2.- Es causa del cumplimiento de los mandatos divinos.Santo Tomas comienza con una cita de San Gregorio, la cual dice que la caridad no es ociosa, ya que actuará con grandes cosas, así mismo comenta que el que ama es capaz de hacer grandes cosas y difícles por el amado; por último, si la caridad no se da, es porque allí noexiste caridad, es decir, la falta de caridad tiene como cusalidad la ausencia de caridad, explicación que tomaremos más adelante cuando liguemos la escolática con la psicología transpersonal. Posteriormente Santo Tomás cita a San Agustín, de quien retoma la idea que sostiene que el alma es la vida del cuerpo de esa misma manera, Dios es la vida del alma; utiliza esta idea para posteriormente referirse a la caridad como aquella que permitirá que el alma obre virtuosa y perfectamente, así mismo sin caridad, el alma permanece muerta, lo cual sostiene con "El que no ama permanece en la muerte" (1 Jn 3,14), y permancerá muerta aunque se cuente con todas las virtudes, excepto con la caridad. Por lo tanto, la caridad da vida (1 Co 3) al alma y tiene vida por sí misma (Ídem).

La conclusión que formaremos de este desglose discursivo de Santo Tomás y que ligaremos más adelante con la psicología transpersonal, es que la caridad da vida no sólo al alma en general, ni al alma del que ama, sino también da vida a quien es amado.


Ahora definamos la esperanza, la cual desde Santo Tomás de Aquino, es referida a Dios y no al humano sólo, puesto que es "maldito el hombre que en el hombre confía" (Jr 17,5), es decir, la esperanza es hacia Dios y no hacia un humano (Tomás de Aquino, 1985:26-29).


Ahora comenzaremos a utilizar conceptos de psicología transpersonal para ligar ambas visiones teología-psicología.

Empezaremos por los objetos de estudio "Dios" y "Ser", donde desde el enfoque de la psicología transpersonal, Dios es arquetipo del Ser, es decir Dios entra en un marco ontológico, donde ocupa el lugar del "Sí mismo", del "Self" (Jung, 1995). Tejeremos a Dios de teología con el Ser de ontología. Esta última por etimologia es "Ontos" = Ser y "Logos" = estudio, es decir, ontología como estudio del Ser. En teología es "Teo" = Dios y "Logos" = estudio, es decir, estudio de Dios. Para ligar ambos objetos de estudio, tejeremos a Dios de teología por medio del aquetipo de la psicologá transpersonal, específicamente del enfoque jungiano, con "Ontos", el Ser de ontología.


Ahora hablemos del concepto de esperanza, el cual nos dice Santo Tomás de Aquino, que en primer lugar es referida a Dios y no al hombre (Tomás de Aquino, 1985:26-29), argumentándolo con el pasaje de la Escritura que dice "maldito el hombre que en el hombre confía" (1 Cor 13), es decir, tiene un nivel que se engloba a nivel ontológico, pasando más allá del individuo. También nos dice que "La esperanza y todo movimiento apetitivo provienen de cierto amor, esto es, de aquel por el cual se ama el bien esperado" (Tomás de Aquino: 2000), (como cierto amor, Santo Tomás hace referencia a la caridad), es decir, la esperanza tiene la cualidad de esperar con amor algo proveniente del futuro.

Por lo tanto, la esperanza se refiere al Ser de ontología que representa desde Jung el "Sí mismo" y que desde la perspectiva del hegelólogo Carlos Pérez Soto, por Ser encontramos a un Todo-Diferenciado, es decir, un absoluto que no cuenta con un lado de afuera y engloba todo, pero que tiene dentro de sí, diferencias... esto además de ser el Ser, es desde Hegel a la lectura de Pérez Soto, Dios (Pérez Soto, 2007).


Ahora si podemos regresar a la frase que motivo la elaboración de este artículo, para fijar la conclusión final:


"La esperanza engendra la caridad"


Concluyendo, la cualidad de esperar con amor algo proveniente del futuro, refiriéndose al Todo-Diferenciado y al Ser -no al individuo sólo-, permite nacer un cierto amor cuyo acto es reflejarse sobre sí mismo; el cual tiene razón de amistad, donde se se un amigo para el cual queremos el bien y del cual se ama al bien que se quiere para el amigo; y es aquel bien, que deseamos a todos los que amamos por caridad.

Ese cierto amor generado por la cualidad de esperar con amor algo proveniente del futuro, en cuanto al Todo-Diferenciado, el Ser, hace nacer un cierto amor que tiene vida y que permite dar vida.


Resumiendo y conluyendo con la síntesis del inicio:" la esperanza engendra la caridad"(Tomás de Aquino, 1985: 26-29).


Referencias


- Tomás de Aquino. De los Opúsculos teológicos (In duo praecenta... Ed. J.P. Torrel, en Revue des Sc. Phil. et Théol. 69 [1985] .

- Tomás de Aquino. Suma Teológica. "Parte segunda II. Cuestión 25: Objeto de la caridad"; Cuestion-17: "De la esperanza considerada en sí misma". Versión online http://www.tomasdeaquino.es [2000].

- Jung, Carl Gustav. El hombre y sus símbolos. "El proceso de inviduación", pp 158-229. Ed. Paidos, España, 1995.

- Pérez Soto, Carlos. Curso de introducción al pensamiento de Hegel. UAM-Xochimilco - UNAM, 2007.


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